Según Navarro Hinojosa, R., la comunicación
desde el punto de vista general es el mecanismo por el cual las relaciones
humanas existen y se desarrollan. Ponen en contacto a dos personas con intencionalidad
perfectiva. La comunicación educativa se concreta en la comunicación didáctica
a través de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se llevan a cabo en las
aulas.
Se puede definir la comunicación didáctica como
un tipo de comunicación humana institucionalizada que tiene por finalidad la
formación educativa de los alumnos a través de los procesos de
enseñanza-aprendizaje.
Las características de la comunicación didáctica
son (Navarro Hinojosa, R., 2011):
-Carácter institucional, al producirse en los centros educativos,
bien en actividades escolares o extraescolares.
-Carácter interpersonal y grupal, la comunicación profesor-alumnos
es importante, pero también lo son las distintas formas de comunicación grupal.
-Intencionalidad perfectiva, finalidad de los procesos de enseñanza
de aprendizaje.
-Participación, consiste en el intercambio no solo para emitir los
diferentes tipos de contenido, sino para asimilarlos, aplicarlos y
extrapolarlos.
-Tratamiento tecnológico u ordenación racional. La comunicación se
planifica, se implementa y se evalúa, utilizando recursos especialmente
diseñados para favorecer la comunicación.
-Carácter prescriptivo. Quiere decir que los objetivos, los
contenidos, las personas, el espacio, el tiempo… son componentes de la
comunicación impuestos.
-Se desarrolla un nivel intermedio entre la espontaneidad y la
formalización. La formalización de la comunicación didáctica se establece
en función de la finalidades educativas y el currículum para alcanzarlas, así
como de los roles profesor-alumnos y sus normas de relaciones, y la
espontaneidad va a estar en función de la mayor o menos afinidad entre
profesores y alumnos y de la influencia de la vía relacional del profesor.
-Es bidireccional.
-El lenguaje es adaptarse al de los alumnos.
La evolución de la comunicación didáctica ha
seguido las siguientes etapas (Rosales, 2001):
-Directividad docente, en función de su cargo.
-Iniciativa y participación del alumno, en
función de su preparación.
-Perfeccionamiento de la comunicación, en
función de las características personales: empatía, preocupación por los
alumnos, sentido del humor, autenticidad.
-Comunicación virtual a través de internet.
1.1.
Formalización y espontaneidad
Según Sáenz Barrio, O., una importante condición
para el desarrollo de la comunicación didáctica es la existencia de un contexto
relacional de carácter interpersonal y grupal. Sin la presencia de personas la
comunicación no es posible y son precisamente las características de las
personas, las que en gran medida determinan también las de la comunicación.
El ámbito relacional en el que se produce la
comunicación didáctica se caracteriza entre otros datos por su formalización:
-En el caso de la relación profesor-alumno,
dicha formalización viene dada por la intervención de los roles institucionales
respectivos.
-En el ámbito del aula la formalización de las
relaciones está en función de las reglas de interacción que en ellas se hayan
establecido.
-En el ámbito del centro escolar, la
formalización está condicionada asimismo por el clima institucional y el
conjunto de normas que determine explícitamente la naturaleza de las relaciones
entre quienes forman parte del mismo.
La comunicación didáctica, sin embargo, no
siempre es formal. En los requisitos de lo no planificado surge de manera
espontanea la comunicación natural, que se combina, de manera poco
diferenciable, con la del carácter formal. Un término medio en la combinación
entre formalismo y espontaneidad constituye la meta ideal a lograr en la
comunicación didáctica que si bien es cierto que ha de poseer un cierto nivel
de formalización, éste deberá acomodarse a la naturaleza de la situación, del
contenido y a las características de los alumnos.
En la elaboración de un marco común de
comportamientos comunicativos deben intervenir todos los implicados en el
proceso a fin de asegurar su responsabilización motivada. Es decir, frente a
unas reglas de comunicación impuestas solo por el profesor, se debe procurar
una coparticipación del alumno en el establecimiento de las mismas, una
negociación de formas de relación y comunicación aceptadas por todos.
El consejo escolar de centro, es el órgano
encargado de la elaboración del proyecto educativo y docente, y por lo tanto,
del conjunto de normas de convivencia y trabajo en el aula y en la escuela. Es
importante asimismo que a nivel del aula el profesor sea capaz de estimular la
participación de sus alumnos en la elaboración y mantenimiento de unas normas
mínimas de relación y comunicación.
La comunicación interpersonal profesor-alumno
ocupa un importante lugar en el proceso didáctico, pero también es necesario
referirse a las formas de comunicación grupal: carácter colectivo: un grupo más
o menos numeroso de alumnos realizan la misma tarea al mismo tiempo bajo la
dirección de un profesor pero sin ayudarse mutuamente, al contrario, las
relaciones son marcadamente competitivas. Se castiga la comunicación
alumno-alumno, se premia la aceptación e imitación de modelos y normas, se
castiga la divergencia. A esta forma de comunicación grupal de forma colectiva
se opone la modalidad, cooperativa. En este caso, el aula o grupo total de
alumnos se reestructura en subgrupos según diversos criterios. El trabajo se
organiza de modo que dentro de cada grupo surgen vínculos de ayuda mutua, de
comunicación e interdependencia. El éxito del grupo es al tiempo un éxito para
cada uno de sus componentes, desaparece la competitividad y se fortalece el
entendimiento, la ayuda, la colaboración, la solidaridad. En la estructura
cooperativa del trabajo escolar la comunicación no se castiga, sino que es
estrictamente necesaria para la coordinación de esfuerzos y la realización de
tareas.

