Según Díaz Alcaraz, F., la interacción es una
actividad de los miembros del aula y del centro, que facilita o inhibe estilos
de aprendizaje. Se explicita en un estilo de comunicación que se caracteriza
por una estructura semántica, pragmática y sintáctica definida.
La interacción se manifiesta y concreta por el
conjunto de relaciones sociales que mantienen entre sí los miembros de la clase
y del centro. El aula es un microsistema social caracterizado por el conjunto
de intercambios singulares que acontecen entre los miembros en ella tienen
lugar conflictos, gratificaciones, roles sucesivos, funciones y normas que
definen a un grupo humano. A la vez, este microgrupo interaccionan en el marco
de un grupo más amplio y característico, el centro, con relaciones más
complejas e intensas.
La interacción humana es un proceso de
intercambio con diferentes niveles de intensidad y jerarquización. En la
perspectiva de la intensidad hemos distinguido una interacción profunda,
semicercana y superficial. Al considerar la dimensión de jerarquía, señalamos
la importancia de crear esferas de colaboración en la que aquélla es un estilo
de facilitación e intercambio profundo entre seres iguales, aunque con
distintas funciones, roles y formas de asumir la realidad.
La interacción didáctica es un intercambio
recíproco e informativo, que implica en el profesor y en los alumnos nuevos
modos de acercamiento, basados en el respeto mutuo y en la búsqueda permanente
de funciones y roles de realización humana.
La interacción en el aula depende fundamentalmente
de:
-La tarea que se realiza
en el aula: individual o en grupos. Esta última favorece la comunicación.
-La estructura
socio-organizativa del centro. La estructura democrática, el trabajo en equipo
de los profesores, la dirección colegiada y la existencia de órganos de
gobierno en donde están representados todos los sectores de la comunidad
educativa, favorecen la interacción.
-La participación de los
padres en el gobierno de los centros y la implicación en el aprendizaje de sus
hijos favorecen la interacción.
-El entorno circundante,
municipal, autonómico y nacional favorece o dificulta la interacción en función
de su talante democrático-participativo.
-La personalidad del
profesor, la experiencia docente y el modo con el que éste se comunica con sus
alumnos. También depende de las expectativas que el profesor tenga de sus
alumnos.
-El autoconcepto del
alumno y la percepción que tengan del profesor y de sus compañeros, además de
su personalidad, de la capacidad de establecer relaciones con los demás y del
éxito o fracaso obtenido en las relaciones mantenidas en ocasiones anteriores.
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